Así que gracias a ella y a otras personas que me han comentado sus experiencias sobre el arte de bloggear, estoy aqui para ofrecer mi visión del mundo, para compartir mis pensamientos e inquietudes y por qué no para desahogar un poco la presión del ser y estar.
En nuestro caminar por la vida, muchas veces nos ocurren situaciones o somos espectadores de momentos que quisiéramos de algún modo eternizar en la memoria; qué mejor forma de hacerlo que a través de la palabra escrita.
Debo confesar que no soy muy ducha en el arte de improvisar palabras y dejar fluir historias en el teclado, más bien soy un poco old fashion en ese sentido. Lo mío es una libreta, un lapicero y montones de letras que se atropellan por salir en forma más o menos ordenada. Pero heme aquí, dispuesta a permitir que la tecnología no pelee con las musas y me permita plasmar en la pantalla de la computadora mis vivencias
Gracias, Julissa por decir en voz alta lo que hace tiempo me decía a mí misma por lo bajo y a Raquel por motivarme a bloggear cada vez que nos veíamos.


Gracias Karla, por enriquecernos con tus experiencias. Sé que tienes muchas cosas qué contar y, al fin, tienes un espacio propio en dónde hacerlo.
ResponderEliminarAbrazos,
Raquel